Archive for Febrero, 2008
Literatura genial
Posted on Febrero 26, 2008, under Literatura.
La carrera de Letras es bastante elitista, y en primer semestre reúne a personas con conocimientos muy dispares: mientras algunos pueden haber leído ya todo el boom latinoamericano, algunos otros, como fue mi caso, pueden nunca haber oído hablar de él. El conocimiento literario, desgraciadamente, otorga una excelente oportunidad para establecer que alguien se posicione por encima de otros, estableciendo jerarquías de cultura literaria. Por absurdo que parezca, en nuestra pequeña facultad de Letras, eso ocurre muchas veces a lo largo de los semestres. Algo que me molestó siempre de algunos compañeros fue la reacción, o mejor performance, que realizaban cuando, en cualquier contexto, se nombraba a un escritor genial. Pongamos por caso que un maestro, entre divagación y divagación, comienza a hablar de los cuentos de Julio Cortázar. Alguien se mueve en su silla, inquieto, como una lombriz bañada con sal y murmura cosas ininteligibles. El maestro sigue su disertación y nombra, por decir alguno, “Continuidad de los parques”. Pausa dramática. El hombriz se pasma, emite un monosílabo usando una vocal débil (U), levanta la mano como saludando y finaliza abstrayéndose en su cuaderno de notas. El maestro puede o no haberlo notado, puede o no seguir su explicación, pero si se menciona de nueva cuenta a otro canon, el ritual se repetirá sin dilación Finalmente, si al final de la clase, en la comodidad del pasillo, vuelve el tema del parque continuo la situación no mejora. El sujeto, en lugar de abstraerse, mirará fijamente a la nada, encenderá un cigarro y no dirá nada (quizá el monosílabo).
No pongo en tela de juicio la genialidad de Cortázar, ni que haya hecho meritos suficientes con sus textos para provocar reacciones diversas y sin sentido, pero creo después de ello, Cortázar, y cualquier otro escritor que sea grandioso, pensó en, entre muchas cosas, hacernos hablar y no callar, disfrutar y no palidecer. Antes de destrozar un texto con rimbombantes elucubraciones teóricas, hay que comprender a literatura como un objeto de gozo y placer.
El primer año de la carrera leí “Continuidad de los parques” y no comprendí demasiado, sólo supe de inmediato que aquello era más de lo que en ese momento podía captar. Y sin embargo, se convirtió en uno de mis cuentos favoritos. Hace apenas unos días lo releí. Una, dos tres veces seguidas y entendí la belleza un hermoso juego de espejos y planos.
Cuatro años de universidad rindieron sus frutos.
Archivos viejos
En el menú de la derecha, he puesto un enlace para descargar los archivos viejos del blog. Desde febrero del 2003 hasta Diciembre del 2006.
Arqueología cybernética
Comencé a escribir mi blog en el 2002, sin saber lo que hacía o que se iba a convertir en una de las actividades más constantes en los años siguientes. Desde entonces he cambiado de página, servidores y sistemas de publicación. Desde uno que programé por mi mismo, al cual le agregaba funcionalidades conforme las iba necesitando, hasta el poderoso WordPress. Y así como uno guarda libretas terminadas en lugares seguros, yo hacía respaldos de todos los mensajes que dejaba atrás. O al menos eso creía. El año pasado, en un día sin nada que hacer, decidí montar de nuevo mis antiguas bases de datos para recuperar mi archivo escrito. Fue la tragedia porque no encontré nada, como si todo se hubiese esfumado. Francamente me puse triste, es decir, la ventaja de un blog es que los textos permanecen ahí para siempre, para que, pasado el tiempo, el Yo del futuro pueda reirse sanamente del ingenuo Yo del pasado. Y a mí se me había perdido todo. Hubo resignación.
La ssemana pasada, sin embargo, volví a buscar lo perdido. Encontre, primero, un archivo en PDF que recopila lo escrito por más de un año y medio. Justo antes de salir de la preparatoría y venir a estudiar a Xalapa. Y luego vino la mágia. Gracias a The way back machine realicé un viaje en el tiempo para rescatar todos mis mensajes del 2004 hasta la fecha. Aquello que creía desaparecido, o peor aún, había olvidado, volvió a mis manos. Lo he juntado todo en un valioso archivo PDF que planeo imprimir pronto y leerlo en una sentada… luego firmarlo, guardarlo bajo llave y esperar a que sea famoso para venderlo por mil millones de papel moneda.
…Claro, y también lo publicaré aquí.